La evidencia de auditoría se obtiene de muchas fuentes, como los registros contables, los contratos, las facturas, las confirmaciones externas, la observación de recuentos físicos y las conversaciones con la dirección. La evidencia debe ser suficiente (cantidad) y adecuada (fiabilidad y pertinencia).
Como regla general, la evidencia obtenida de fuentes externas independientes es más fiable que la obtenida dentro de la entidad, y la evidencia escrita más que las manifestaciones verbales.
Fuente: BDS 500
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Última actualización: 22 de octubre de 2026 · Esta definición es meramente informativa.