En la auditoría, el fraude se considera en dos modalidades: información financiera fraudulenta (por ejemplo, sobrevalorar los ingresos) y apropiación indebida de activos (por ejemplo, malversación). Lo que lo distingue del error es la intencionalidad.
El auditor valora los riesgos de incorrección material debida a fraude y diseña procedimientos en respuesta; no obstante, la prevención y detección del fraude es responsabilidad principalmente de la dirección.
Fuente: BDS 240
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Última actualización: 22 de octubre de 2026 · Esta definición es meramente informativa.